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Foi o matrimonio de Elisa e Marcela unha tapadeira ou esconderon a súa relación ata o final?: «Elisa e Marcela. Amigas e amantes». Reportaxe en «La Voz de Galicia»

O xornal La Voz de Galicia publicou unha reportaxe de Mila Méndez sobre o libro: Elisa e Marcela. Amigas e amantes, de Narciso de Gabriel. O libro está publicado por Xerais na colección Grandes Obras – Edicións Singulares.

 

Elisa e Marcela: Por qué se separaron?

Lucharon e hicieron lo imposible por estar juntas. Primero en Galicia y después en Oporto. Pero, una vez en Argentina, a donde huyeron en 1902, solo un año después de casarse, sus destinos de separaron. Qué pasó con Elisa y Marcela en la capital bonaerense es una de las preguntas que se plantea el escritor e investigador Narciso de Gabriel, autor del libro que ha inspirado a Isabel Coixet, y también la propia realizadora catalana en la película que podemos ver en Netflix sobre la historia de las dos maestras coruñesas. La aparición de una bisnieta de Marcela en Buenos Aires puede arrojar más luz a este misterio. Estos fueron sus pasos en la ciudad del Río de la Plata.

 

Cambiaron varias veces de identidad. Elisa fue Mario Sánchez en A Coruña (como figura en la partida matrimonial de la iglesia de San Jorge), José en Oporto y María en Buenos Aires. En la capital bonaerense Marcela también se rebautizó como Carmen. Cuando en Galicia descubrieron la mentira -Mario, el hombre con el que se había casado Marcela Gracia Ibeas era su amiga Elisa Sánchez Loriga vestida de hombre-, escaparon a Portugal. Allí vivieron unos meses y también fueron descubiertas. Elisa fue enviada a la cárcel de Aljube, donde le hicieron la última foto que se publicó en prensa. Fue durante una entrevista en la que resistió a posar. Salió a contraluz. Una vez en libertad, y para evitar la orden de extradición, pusieron mar de por medio.

En Argentina se presentaban como amigas o hermanas. De Marcela se sabe que desembarcó en 1902 con un bebé en brazos. Una niña que nació en la noche de Reyes de 1902 en Oporto. La prensa lusa la describió como «bonita y fuerte». Narciso de Gabriel recoge estas páginas de los periódicos lusos en su libro Elisa e Marcela, amigas e amantes (Xerais, 2019), que también se ha publicado en castellano con Libros del Silencio.

Elisa dejó alguna pista más. Llegó a Buenos Aires el 15 de junio de 1902, según el Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos. El 30 de septiembre de 1903 se casó con un comerciante danés, Christian Jensen. Ella tenía 40 años y él 65. «La Voz de Galicia contou a voda de Elisa Sánchez Loriga co danés en Buenos Aires», cuenta de Gabriel. No fue un matrimonio feliz. Jensen llegó a conocer a Marcela, a la que Elisa presentaba como una «hermana» cuando la visitaba en la hacienda en la que vivían. Las sospechas llevaron a Jensen a denunciar a su mujer.

La aparición de una bisnieta, la argentina de ascendencia gallega Norma Graciela Moure, es otra de las revelaciones. «É unha fonte contrastada, que achega documentación da filla de Marcela. Chamábase Enriqueta e apelidábase Sánchez, como Elisa», destaca el profesor. La propia Norma corrobora desde Buenos Aires las palabras del investigador coruñés. «Tengo la ficha de registro de la llegada de Enriqueta a Buenos Aires en 1902», atiende desde la capital porteña la bisnieta de Marcela. La mujer de la que habla es su abuela, Enriqueta. Con toda probabilidad, la niña a la que Marcela dio a luz en Porto.

«No llegué a conocer a mi abuela, Enriqueta. De mi bisabuela mi madre me habló que había nacido en Castilla la Vieja (Marcela Gracia Ibeas nació, de hecho, en la actual Castilla y León), y que estuvo perseguida en España y por eso tuvo que huir a Argentina con mi abuela, Enriqueta», dice Norma. Tiene dos fotos hasta ahora inéditas. Un retrato de Marcela del coruñés Manuel López Cao, que tenía su estudio en la calle San Andrés, y otra foto del también coruñés Sellier, en la que aparecen la madre y la abuela de Marcela. Se tomó en el estudio de Sellier de A Coruña, donde también inmortalizó al «matrimonio sin hombre» por su boda, en 1901.

«En la partida de nacimiento de mi madre figura que sus abuelos son Marcela Carmen Gracia y Adolfo Sánchez», informa Norma. ¿Quién es ese Adolfo? Se trataría de su bisabuelo, con el mismo apellido que Elisa. Ella tampoco lo conoció. Lo cierto es que Elisa Sánchez Loriga tuvo un hermano llamado Adolfo Sánchez Loriga. «En mi casa nunca se habló de Elisa. Tampoco de la historia de la boda de mi bisabuela, Marcela, en A Coruña. Esto es algo que sé ahora, por la prensa», resalta Norma desde Buenos. Eso sí, «se referían a mi abuela, Enriqueta, como la Sánchez Loriga (los apellidos de Elisa), cuando su apellido era solo Sánchez», admite.

Elisa Sánchez Loriga se enfrentó en Argentina a un examen médico. Su marido, Christian Jensen, dudaba de su sexualidad y acudió a la justicia en 1903. Se especuló con que fuera hermafrodita. «Viu as fotos da voda con Marcela na prensa española e denunciouna ante a Xustiza arxentina», relata de Gabriel. Tres doctores concluyeron que Elisa era una mujer, como ya habían resuelto antes otros dos médicos gallegos. El juez argentino no invalidó el matrimonio como Jensen pedía. «Os xornais da época, tanto os españois coma os latinoamericanos, son unha das fontes imprescindibles da investigación», admite el profesor de la UDC.

En 1909 Elisa volvió a protagonizar titulares. Esta vez, por un supuesto suicidio. «Un xornal de Madrid relatou que o corpo atopado no porto mexicano de Veracruz era o de Elisa Sánchez Loriga», cuenta De Gabriel. «Púxenme en contacto co Consulado de Veracruz e co Ministerio de Exteriores. Non se conseguiu atopar ningunha información relacionada co posible suicidio na documentación xerada polo consulado de España en Veracruz (México) dunha española», asegura el investigador sobre una hipótesis que descarta.

Desde que publicó por primera vez el libro con la historia de las dos maestras en el 2008, el profesor de la UDC ha contado con la colaboración de más fuentes. «Nestes máis de dez anos foron aparecendo máis informacións e testemuñas que lles seguiron o rastro na Arxentina». ¿Y si Elisa murió por un cáncer siendo ya adulta? «Novas voces aseguran ter visto a Elisa con vida cara 1940 en Bos Aires. En particular, unha muller que asegura que a súa nai coñeceu a Elisa en Santos Lugares, na provincia de Buenos Aires. Viuna por última vez cando estaba moi enferma, posiblemente du cancro terminal, cara 1941. Ela fala da ‘tía Elisa’», relata de Gabriel.

Nunca se pudo averiguar qué terminó con la vida de Elisa. Tampoco si realmente era hermafrodita. «Elisa insinuou en Oporto que podía non ser unha muller, pero creo que foi un xeito de xustificarse», opina De Gabriel. Informaciones en la prensa local bonaerense sobre «un pequeño defecto físico», como apareció en el Le Courrier de La Plata, alimentaron la leyenda.

Lo que sí pudo constatar la petición de divorcio de Jensen es queambas se siguieron frecuentando, por lo menos, hasta 1904, cuando se produce la denuncia. Dos años después de su llegada al país sudamericano y tres años más tarde de su boda en junio de 1901 en A Coruña.

Los medios de comunicación no han dejado de acudir hasta el domicilio de Norma en Buenos Aires desde que salió por primera en La Voz gracias a la ayuda de Narciso de Gabriel, que la incluye en la reedición de su libro. Sobre la hipótesis de la pareja, la bisnieta tiene una teoría: «Creo que eran amigas y que Elisa, por amistad, se hizo pasar por hombre para que Marcela pudiera casarse y no tener un hijo como soltera».  En 1901, cuando se produjo el famoso enlace, Marcela estaba embarazada. Puede que de un joven de Dumbría, donde estuvo dando clase. Norma ve menos probable la posibilidad de que fueran pareja.

Su tesis explicaría que sus vidas siguieran caminos distintos en Argentina¿El enlace fue una treta para evitar la deshonra de Marcela? Norma incluso cuenta que se han puesto en contacto con ella desde Dumbría. Alguien que podría aportarle datos sobre el progenitor gallego de Enriqueta. Pero, de nuevo, son solo suposiciones. «Rumoréase que o pai era de alí. Hai unha familia á que cheguei tras falar con varios veciños, pero ningún dos seus membros quixo atenderme. Non queren falar do tema», reconoció el catedrático de la UDC en una entrevista a La Voz de Galicia. El fin del amor entre dos personas que se conocían desde 1885 o el deseo de mantener bajo secreto su relación, también en el nuevo mundo, pueden ser otras razones. Al fin y al cabo, aunque estaban en otro país, lejos de su casa, la sociedad argentina de comienzos del siglo XX tampoco aprobaría una relación entre dos mujeres.

Contar el desenlace de Isabel Coixet en la película protagonizada por Natalia de Molina (Elisa) y Greta Fernández (Marcela) sería hacer espóiler. Nos quedamos con estas palabras de Narciso de Gabriel: «Sabemos que foron dúas amigas que pelexaron por estar xuntas. A súa loita social, o dereito a vivir o amor como un queira, segue igual de vixente».

En A Coruña, ni el archivo diocesano ni el Registro Civil anularon las actas de la boda, que sigue constando como un matrimonio «normal».

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